27 abril 2015

Reseña de una brisa que será un soplo de la lucha bibliotecaria

47ª Reunión Nacional de Bibliotecarios
en la
41ª Feria del Libro


¿Por dónde comenzar? ¿por aquella tímida tarde en Lanús? ¿en Chacarita? ¿en La Plata? ¿en todas partes, cuando una causa común nos unió? Comienzo este relato diciendo que este 22 de abril quedará en la memoria de este Colectivo llamado Sindicalizándonos, y que esta nueva apertura de ABGRA a nuestras voces, significa un paso hacia adelante que llevó cinco años de insistir, de golpear puertas, de visitar distintas entidades, de convocar gente, a colegas, a futuros colegas, a instituciones. En estos cinco años de lucha constante, como la lucha de la hormiga en medio de un vendaval, se realizaron reuniones, foros, ponencias, talleres, cursos, juntadas, todo con un mismo fin, hacernos escuchar, hacernos visibles ante quienes no nos quisieron oír jamás. Sin embargo, el 22 de abril de 2015, en esa fabulosa convocatoria a Asociaciones de Bibliotecarios se sentó un precedente en nuestra profesión y nuestra lucha.
Ya nos conocen, y no sólo conocen nuestras caras o nuestras improntas, conocen y saben que existimos un grupo de bibliotecarios profesionales que somos la voz de aquellos que no logran o no lograron llegar al lugar donde esa mañana del 22 de abril se sentaron nuestras compañeras representantes a poner sobre la mesa la problemática laboral del bibliotecario.
Esa mañana fue una de las tres fechas seleccionadas para la RNB que sería de máxima importancia, ya que estaban invitadas a exponer distintas Asociaciones de Bibliotecarios de todo el territorio nacional, todos ellos con sus trabajos realizados a pulmón en sus respectivos ámbitos laborales. Nos topamos con realidades que conocíamos hasta el hartazgo y más.
Se creó un clima donde cada uno entendía al otro, donde queda clara la necesidad común: que nuestro Sindicato de bibliotecarios actúe como tal.
Luego de las presentaciones formales, y las exposiciones de distintos actores quienes relataron su trabajo en las bibliotecas de su provincia, toma la palabra la representante de la Subcomisión Gremiales de ABGRA, la bibliotecaria Mariana Lagar, y realiza una introducción a lo que será el desarrollo de la charla y le da la voz al abogado laboralista Dr. Adolfo Muñiz quien dio un marco legal a todo lo referido a la causa de los bibliotecarios y las condiciones de trabajo, se dirigió al público con ideas claras, no muy ensalsadas ni inentendibles. En unos minutos, el abogado dio un panorama que a futuro podría llegarse a lograr, siempre y cuando todos los actores se sienten a conversar.
El bibliotecario y profesor, José Kuschevatzky fue el mediador para las preguntas que fueron surgiendo en la exposición.
Una vez el letrado culminó su desarrollo en la mesa, toman la palabra las bibliotecarias y profesoras, Norma Cancino y Miriam Franco, quienes cuentan de qué se trata el Colectivo Sindicalizándonos, qué tareas se vienen realizando desde hace cinco años y los avances que se lograron con el trabajo de investigación comenzado en 2010, donde se envió un formulario a través del cual se encuestaba a todo aquel bibliotecario del territorio nacional que se interesara por contar sobre  su trabajo y las condiciones en las cuales desarrollaba su tarea. A partir de los datos recabados en esa primera encuesta a esos datos se le une, cinco años después, una segunda encuesta en la que se nota un notorio incremento del universo censal.
Una vez terminada la presentación estadística de las condiciones laborales, en general, toman la palabra las bibliotecarias Gladys Nogueira y Zoraida Dellatorre quienes realizan su exposición sobre el trabajo que desde hace años viene llevando a cabo la Asociación BIBGRA. Le siguieron los representantes de las Asociaciones de Mendoza, San Juan, Misiones, Jujuy y la lectura de una carta enviada desde Chaco por ACHABI.
Finalizando esta breve reseña, se llega a la conclusión de que una lucha se hace  visible cuando sus actores se comprometen, es la única manera de defender nuestros derechos como trabajadores, y esta reseña, además, demuestra que no importa cuánto tiempo lleve luchar y cuántas veces nos digan que somos utópicos. Recordemos que una roca es una mera roca hasta que llega un Miguel Ángel con fuerza y convencimiento en su interior y la convierte en un David, por lo tanto, confiemos que vamos por el sendero correcto.

Susana Vidal